A diferencia del proceso de 2006, en que fungieron como un espacio marginal de los medios masivos, en el actual proceso electoral, las redes digitales de socialización –mayormente conocidas como ‘redes sociales’– han sido un canal complementario al espacio público creado por los medios convencionales, donde no sólo circula información que por cuestiones editoriales no es contemplada en los horarios estelares televisivos y radiofónicos, sino que por la interactividad ofrecida en este medio, ha tendido a la creación de comunidades comunicativas que circulan información, asó como también crean sitios públicos y agendas en constante disputa y debate
El discurso que puede ser sondeado en la red virtual presenta un panorama muy distinto al de las casas encuestadoras, y crea una opinión independiente y crítica sobre puntos esenciales de las agendas, así como de las estrategias de marketing de los políticos.
Dada la creciente importancia cualitativa y cuantitativa de estas redes, los candidatos las han incorporado de lleno en sus plataformas digitales para dar una nueva dimensión a su propuesta, con el fin de difundir su mensaje de manera más eficaz. Sin embargo, la estrategia de los candidatos respecto a estas redes no ha alcanzado un mayor grado de interactividad en el diseño de los mensajes políticos y las plataformas, ya que este espacio se ha destinado en mayor medida a la difusión de contenidos publicitarios y de marketing, para dejar en segundo término el dialogo efectivo entre candidatos y usuarios digitales.
No obstante, el emergente movimiento #yo soy 132, de forma súbita ha redimensionado la interactividad política, desplazando del binomio candidato-votante, hacia una interacción más novedosa que apunta hacia la articulación de movimientos sociales de mayor alcance ideológico.
La diversidad de contenidos informativos existente en el espacio virtual, acentúa una posición crítica y reflexiva del usuario, quien decide adquirir información y formarse una opinión de los candidatos, sus propuestas y el contexto mediático en que se desenvuelve la contienda electoral. La fuente infinita de información que representa Internet, invita al usuario a agotar un tema específico, así como a conocer las distintas opiniones vertidas en torno de éste, al tener a su disposición una cantidad ilimitada de enlaces a materiales audiovisuales producidos de manera independiente, por agencias noticiosas o casas productoras profesionales que cubren una gama amplia de líneas editoriales.
Sin duda, el espacio virtual, en el futuro cercano, será el principal elemento enriquecedor del debate público y del mensaje político, no sólo en las coyunturas electorales, sino en el diario acontecer nacional e internacional. El movimiento #yo soy132 es la muestra más fehaciente de ello y los jóvenes se han apoderado de esta poderosa herramienta.
Las nuevas generaciones recibirán y producirán, cada vez más, información por medio de las redes sociales. El cerco informativo que los medios masivos de comunicación han impuesto en el contexto de la contienda electoral ha despertado suspicacias entre los jóvenes más informados y politizados; no es casualidad que “la primavera mexicana” –en alusión a la Primavera de Praga–, se esté gestando entre los jóvenes universitarios que cada día observan mayores dificultades para satisfacer sus demandas más esenciales por una mejor educación ,así como un mercado laboral capaz de ofertarles un proyecto de vida sustentable.
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