miércoles, 20 de junio de 2012

Vecinos Cercanos Realidades Distintas


De esta forma podemos describir al Distrito Federal y al Estado de México.
Aunque el estado de México y el distrito Federal comparten una importante extensión geográfica de la Zona Metropolitana del Valle de México, sus habitantes viven circunstancias diferentes.
Calles iluminadas, mayor seguridad, apoyos económicos a sectores vulnerables, recuperación de espacios públicos, entrega de medicamentos gratuitos, inclusión de los jóvenes en la toma de decisiones colectivas, mejores vialidades y un entorno urbano sustentable con el medio ambiente, son algunas de las comparaciones muy marcadas entre ambas entidades.
Para trasladarse diariamente, los mexiquenses sufren con el deficiente y costoso transporte, mientras que para los capitalinos existen alternativas como trolebús, metro, tren ligero y metrobús, con un precio accesible y una eficaz labor.
En materia de educación pública, los alumnos de las primarias en el vecino estado, no reciben ningún apoyo para mejorar su nivel académico, empero, en el Distrito Federal se otorgan uniformes y útiles escolares gratuitos, desayunos y becas para niños talento; los estudiantes de secundaria reciben apoyos económicos, los de bachillerato integran el programa “prepa sí” y los del nivel profesional tienen como opción ingresar a la Universidad de la Ciudad de México.
Otra diferencia muy marcada, es el tema de los sectores vulnerables. Los pequeños, madres solteras, adultos mayores, personas con discapacidad y jóvenes mexiquenses, carecen de políticas públicas que les permitan mejorar sus condiciones de marginalidad y pobreza. En la Ciudad de México, estos grupos sociales no sólo son apoyados con incentivos económicos, sino a través de esquemas integrales de educación, cultura, deporte, empleo y salud, reciben herramientas para integrarse a la comunidad y fortalecer sus lazos familiares.
Para afrontar una de las principales demandas de la población, que impacta de manera general al país, en la Ciudad de México se han invertido importantes recursos en materia de combate a la inseguridad, como lo demuestra la instalación de miles de videocámaras, la compra de vehículos y la construcción del Centro de Atención de Emergencias (C4I4), uno de los más modernos del mundo, con el fin de disminuir la incidencia y situar a esta capital, como una de las más seguras en el país. Asimismo, en las calles existe mayor presencia policiaca, se trabaja notablemente en la cultura de la prevención del delito y la comunidad tiene como aliado a los elementos uniformados.
Esto no ocurre en los municipios del Estado de México, donde el pan de cada día son los elevados índices de robo al transporte, casa habitación, vehículos y secuestros, aunado a los alarmantes casos de extorsión y corrupción por parte de los agentes.
Para mejorar el entorno, en el Distrito Federal se implementan acciones encaminadas a  proteger el medio ambiente, a través de la disminución del calentamiento global y los índices contaminantes, la separación de los resididos sólidos, el rescate de espacios públicos, la plantación de árboles y arbustos, así como la transformación de la imagen urbana en diversas zonas.
Esto no se vive en el Estado de México, donde es muy común observar calles oscuras, sucias, con baches y con una obsoleta infraestructura urbana.
Como vemos, el Estado de México y el Distrito Federal comparten una colindancia geográfica, pero no la misma visión y compromiso social de trabajar por el bienestar de sus habitantes.

viernes, 15 de junio de 2012

Una Cuidad más competitiva


La columna vertebral de la economía de nuestro país, son las micro, pequeñas y medianas empresas, mejor conocidas como MIPYMES, debido a la generación de millones de fuentes laborales y a su elevada producción.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, revelan que en México hay más de 5 millones de establecimientos, que emplean a poco más de 27 millones de personas, de los cuales, el 95.2% (4.8 millones) son microempresas, 4.3% (221 mil 194) pequeñas empresas y el 0.3% (15 mil 432) son medianas.

En lo que respecta a la Ciudad de México, se asientan 414 mil negocios de este tipo, que necesitan de importantes mecanismos para mejorar su entorno económico y laboral, además de crear eficientes condiciones que contribuyan a su establecimiento, desarrollo y consolidación.

Por tal motivo, llevaremos a cabo, desde la Asamblea Legislativa del Distrito        Federal, una serie de acciones para impulsar la competitividad en la capital del país, la creación de nuevos empleos y la consolidación de los ya existentes, en beneficio de las miles de familia que se dedican a este sector.
En este sentido, ampliaremos la Ley para el Desarrollo de la Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa del Distrito Federal, a fin de que las delegaciones políticas estén facultadas para brindar asesoría y capacitación, de manera gratuita, a los emprendedores de nuevas empresas, principalmente en lo que se refiere a los trámites administrativos, impuestos, nóminas y créditos.
En este sentido, también impulsaremos un programa para que en cada demarcación se cuente con una incubadora de negocios, medida que permitirá elevar la productividad, competitividad y sustentabilidad de la economía en cada zona de la Ciudad de México, además de fomentar y preservar el empleo de los habitantes de esta metrópoli.
A través de estas medidas, tendremos un entorno favorable para que las MIPYMES sean más competitivas en los mercados nacional e internacional, crearemos una cultura empresarial entre la ciudadanía, consolidaremos las cadenas productivas, incrementaremos la apertura de nuevos negocios y de fuentes laborales y fortaleceremos la economía de la Ciudad de México.

miércoles, 13 de junio de 2012

Dueño Responsable, mascotas Felices


Algunas personas suelen regalar durante la época navideña o en cumpleaños, una mascota para sus hijos. Este nuevo integrante, trae a la familia alegría y compañía, pero, sobre todo, mucha responsabilidad. Suele suceder que la diversión se transforma en desesperación, abandono, aburrimiento y negligencia.
De acuerdo con información de la Secretaría de Salud del Distrito Federal, anualmente se abandonan o extravían alrededor de 18 mil perros; los cuales comen, defecan y se reproducen en las calles, para llegar actualmente a una cifra considerable de 120 mil. Esta situación además deriva en afectaciones en la salud, con la producción diaria de media tonelada de excremento canino.
Además de esta negligencia por parte de los dueños, muchas perros y gatos viven en situaciones deplorables, ya sea en azoteas, encerrados todo el día o en espacios reducidos, lo cual provoca alteraciones en su conducta y enfermedades dermatológicas como la sarna.

Para atender este problema de salud pública que se registra en la Ciudad de México, proponemos impulsar, desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, una serie de acciones para mejorar no sólo las condiciones de las mascotas, sino también proteger el medio ambiente y el bienestar de los habitantes.

Es por ello, que con el apoyo de diversas instancias capitalinas y organizaciones dedicadas al cuidado de los animales, realizaremos una verdadera política pública sustentada en la educación, la prevención del maltrato contra las especies animales, la promoción de valores de respeto, así como el impulso de sanciones más severas en contra de quienes las agredan o les produzcan la muerte.

De esta manera, fomentaremos eficientes campañas de concientización, en las cuales participen los diversos medios de comunicación y redes sociales, para sensibilizar a la población sobre la enorme responsabilidad que trae consigo poseer, proteger y mantener a un ser vivo en el hogar.

Autoridades y habitantes tenemos la obligación de procurar que nuestros perros y gatos cuenten con una buena alimentación, adiestramiento, vacunas y un espacio digno, además de recoger su excremento y cuidarlos al momento de sacarlos a pasear.

Asimismo, efectuaremos mesas de trabajo con especialistas en la materia para que nos expongan sus planteamientos sobre este tema e impulsaremos la creación de talleres en escuelas y unidades habitacionales para que la comunidad conozca sus obligaciones al momento de comprar o adoptar una mascota.

En este sentido, pretendemos dotar de mejores instrumentos legales y de mayor presupuesto a las Brigadas de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Pública, cuya labor se especializa en el cuidado  y rescate de especies en situación de maltrato o riesgo, concientizar a la población sobre el cuidado que necesitan y detener a los infractores que organizan peleas clandestinas de perros.

En este contexto, también trabajaremos en ofrecer mejores lineamientos de la Ley de Salud Pública del Distrito Federal para las clínicas veterinarias delegacionales, con la finalidad de asegurar una adecuada y eficiente atención al público, en las cuales se lleven a cabo servicios de esterilización y vacunación masiva.
Por otra parte, promoveremos tipificar el maltrato animal como un delito en el Código Penal del Distrito Federal, a fin de sancionar enérgicamente a quien lastime, agreda, mutile o afecte a estos seres vivos causándoles la muerte, los obligue a trabajar en jornadas excesivas sin proporcionarles descanso y alimentos adecuados, así como en contra de las personas que participen y organicen riñas de perros de manera pública o clandestina.
A través de estas acciones, impulsaremos una cultura del respeto hacia los seres vivos, erradicaremos cualquier abuso o forma de maltrato y procuraremos un mejor bienestar para nuestras mascotas.

viernes, 8 de junio de 2012

Por una nueva participación Ciudadana


La Ciudad de México es la única entidad en el país que tiene una Ley de Participación Ciudadana, por medio de la cual, sus habitantes cuentan con eficientes mecanismos de organización para atender las necesidades que aquejan a su entorno.
A través de esta moderna enmienda, aprobada en mayo del 2010,  nuevamente el Distrito Federal se posiciona a la vanguardia, ya que las delegaciones trabajan de manera responsable y estrecha con la población, a fin de decidir sobre la asignación de un Presupuesto Participativo en cada una de las colonias que comprenden esta metrópoli.
Para ello, se eligió en octubre de ese año de manera democrática, a los integrantes de los Comités Ciudadanos y Consejos de los Pueblos, quienes representan a los colonos ante las autoridades delegaciones; mientras que en marzo del 2011, se realizó la Consulta Ciudadana, que determinó aplicar este recurso económico para el cambio de guarniciones, banquetas, recuperación de espacios públicos, colocación de nuevo alumbrado, compra de patrullas y construcción de canchas deportivas o módulos de vigilancia.
Por lo que respecta al 2012, próximamente se iniciarán los trabajos que resultaron ganadores en la anterior consulta verificada en noviembre anterior.
Como representante ciudadano del distrito XII, fortaleceremos esta importante ley desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, para garantizar el pleno ejercicio de los derechos ciudadanos, principalmente en lo que se refiere a la creación de los Comités Ciudadanos y al ejercicio responsable del Presupuesto Participativo, sin dejar de lado el fomento a los diversos instrumentos que motivan la participación estrecha entre gobierno y habitantes, como son el plebiscito, referéndum, iniciativa popular, consulta, colaboración, organizaciones y asambleas ciudadanas, rendición de cuentas, así como difusión, audiencias públicas y red de contralorías ciudadanas.
Con ello, contribuiremos a que los habitantes diagnostiquen su propia problemática y necesidad y, a través del diálogo y acuerdos colectivos, promuevan su solución ante las instancias respectivas, para convertirlas en políticas públicas que transformen su zona de residencia.
Estamos seguros y convencidos que la suma de esfuerzos y voluntades nos permitirá construir una ciudad más comprometida entre autoridades y colonos, en la cual el intercambio de ideas, corresponsabilidad, unión y tolerancia, serán los valores que consoliden esta nueva cultura ciudadana.

miércoles, 6 de junio de 2012

Los jóvenes,la realidad actual de la Ciudad


En julio del año 2000, entró en vigor la Ley de las y los Jóvenes del Distrito Federal, con la finalidad de normar las medidas y acciones que contribuyan al pleno desarrollo integral de este sector social.
Esta legislación ofrece a personas de 14 a 29 años de edad, una serie de derechos enfocados a mejorar su calidad de vida, por medio del trabajo, educación, salud, sexualidad, reproducción, prevención, cultura, recreación, deporte, integración y reinserción social, participación social y política, información y medio ambiente sustentable, así como atención de la obesidad y de trastornos alimenticios.
En esta ciudad, habitan alrededor de 2 millones de jóvenes. Las nuevas tecnologías de la información y comunicación, son herramientas que han contribuido en extender las redes de información sobre sus deberes y obligaciones, para construir una comunidad más equitativa, responsable y participativa.
Actualmente, los jóvenes se  involucran más en temas que antes parecían no importarles, como la política, la justicia, la equidad de género, la organización colectiva para transformar sus colonias y la ecología.
Por ello, desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, velaremos porque esta ley se cumpla cabalmente en todas las delegaciones y la enriqueceremos con propuestas para garantizar el pleno desarrollo físico, mental, cultural y sexual de la juventud.

Asimismo, fomentaremos el rescate y aprovechamiento de los espacios públicos en la Ciudad de México, para que constituyan escenarios donde este sector exprese libremente su forma de pensar y de sentir, a través de las diferentes disciplinas culturales, artes urbanas y prácticas deportivas, a fin de encauzar debidamente talentos y habilidades, e impulsar el surgimiento de talentos artísticos y deportivos.
A través de estas acciones, evitaremos que los jóvenes se refugien en la delincuencia, alcoholismo, drogadicción o vandalismo. Situaciones que no solamente les afectan individualmente, sino que involucran directamente a sus familias y frenan el desarrollo social.
Tenemos claro que no son el futuro de este país, sino la realidad social que hoy vivimos, por lo cual tenemos la responsabilidad y el compromiso social de trabajar de su lado para construir la nación que todos queremos.

viernes, 1 de junio de 2012

#Primavera132. Jóvenes, redes sociales y apertura mediática (Segunda parte)


El movimiento #yosoy132 ha impactado en la discusión sobre la democratización de los medios de comunicación sobre una vertiente importante. El cerco informativo que se ha creado en torno de la candidatura presidencial del Partido Revolucionario Institucional, se entiende en el contexto de una contienda electoral inequitativa que ajusta la opinión pública a los mejores intereses del contendiente priísta. Esta situación fue expuesta gracias al conocido “incidente de la Ibero”, donde se logró despertar entre la comunidad estudiantil un movimiento que lograría permear a la clase universitaria, que hasta hace pocas semanas había permanecido en un letargo político.
Las redes sociales han representado un catalizador en la incipiente apertura mediática que ha logrado la movilización estudiantil. No es casual que el principal público usuario de estos medios digitales de comunicación sea precisamente el de los jóvenes. Lo que el movimiento #yo soy 132 ha revelado es la nueva naturaleza de las manifestaciones políticas, ha traducido una tendencia virtual en un suceso que ha logrado trascender la territorialización de las movilizaciones sociales. En la actual sociedad de la información, los jóvenes estudiantes se han apoderado de un medio de comunicación cuantitativamente emergente en México, imponiéndolo con el sustento de una base social bien cohesionada, ante los intereses que han exhibido los medios masivos tradicionales.
No cabe duda la relevancia que el binomio “redes sociales - comunidad estudiantil” ha adquirido, lo que ahora es necesario poner en perspectiva es la representatividad de este movimiento respecto a la totalidad de la juventud mexicana. Un breve diagnóstico nos dice que 4 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 24 años finalizaron sus estudios de bachillerato o preparatoria; de ellos, la mitad cursa alguna carrera en el nivel superior, de acuerdo a cifras del Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (SITEAL). Por su parte, INEGI afirma que de cada 100 jóvenes, 6 tienen entre uno y cinco grados aprobados de primaria, 14 concluyeron la primaria, 36 cuentan con algún grado aprobado en secundaria o estudios equivalentes, 2 aprobaron al menos un grado en estudios técnicos profesionales, 24 tienen algún grado aprobado de bachillerato o preparatoria y sólo 14 aprobaron alguno de estudios superiores. De los más de 29 millones de jóvenes que hay en México, tan sólo el 9 por ciento está matriculado en alguna universidad.
Pese a la variación de dichas cifras, se refleja que sólo un porcentaje mínimo de la juventud mexicana responde al perfil de los manifestantes que integran el movimiento #yo soy 132. Desde esta perspectiva, surge una pregunta pertinente; ¿cuál sería el viraje que debe realizar el movimiento para instalarse entre el gran porcentaje de jóvenes cuya realidad es el desempleo, la paternidad prematura, la falta de acceso a la educación y la pobreza, entre otras muchas circunstancias que aquejan el desarrollo de este sector social?
La agenda inicial de #yo soy 132 se explica desde el propio origen del movimiento: democratizar los medios, para evitar la manipulación de las notas a favor de tal o cual personaje público, en detrimento de la legitimidad de las manifestaciones políticas. El gran reto es ampliar esta agenda, para incorporar demandas que otros sectores juveniles esperan sean atendidas.
La coyuntura electoral presenta la oportunidad de instalar en la opinión y la agenda pública, políticas de empleo y educación para los jóvenes así como una salud sexual y reproductiva más acorde a su realidad cotidiana. Las demandas iniciales por una mayor apertura de los medios pueden ser llevadas a otras latitudes, que contemplen las demandas del “otro” sector juvenil que hasta ahora no se ha manifestado.
La relevancia mediática del movimiento existe y es indudable, el siguiente paso es ampliar su base social con una agenda más amplia, sin convertirse en materia difusa. El papel que los partidos políticos deben asumir ante estas expresiones es de respeto y aprendizaje. Los jóvenes estudiantes luchan por una consigna legítima desde sus circunstancias particulares. La clase política y la opinión pública deberían acrecentar la inercia de #yo soy 132 como punto de partida para discutir los temas que a los jóvenes incuben y que representarán las futuras políticas públicas del gobierno mexicano para este importante sector social.

jueves, 31 de mayo de 2012

Servicios Médicos de Calidad


De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010, aplicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en la Ciudad de México habitamos más de 8 millones 851 mil personas.
De este total, solamente 5 millones 645 mil, aproximadamente, son derechohabientes a servicios de salud, mientras que más de 2 millones de habitantes, carecen de esta importante prestación social.
En los últimos años, en la capital del país se han llevado a cabo exitosas acciones para garantizar que personas con bajos recursos o en situación de vulnerabilidad, como niños, indígenas, adultos mayores, discapacitados y madres solteras, sean beneficiadas con servicios integrales de salud.
Desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, impulsaremos iniciativas para que cada habitante, sin importar su nivel económico ni social, reciba estas prestaciones de calidad, porque la salud es un derecho universal.
Por ello, promoveremos la creación de consultorios populares en cada colonia, pueblo y barrio, para que profesionales de la medicina atiendan a las familias que lo requieran y evitar así la automedicación, así como posteriores complicaciones.
De esta manera, en la Ciudad de México se consolidará la garantía del derecho a la salud y se incrementarán los niveles de atención, a través de un sistema médico con enfoque universal, equitativo, eficiente, participativo y solidario.
Estas acciones, nos permitirán contribuir con el bienestar social de la ciudadanía, posibilitar su desarrollo en el pleno ejercicio de los derechos civiles y cumplir conuna de las obligaciones del Estado: velar por la salud de la población.